Las obras iniciaron con la demolición de las antiguas materas y el desmonte de los muros que las rodean. Posteriormente se realizará la adecuación de pisos, construcción de nuevas materas y diferentes trabajos de embellecimiento.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es que no está contemplado retirar los árboles existentes. La vegetación será conservada y únicamente podrían intervenirse algunas raíces expuestas en los puntos donde sea necesario adecuar los nuevos pisos y materas.
La intervención también busca generar un impacto social. Los trabajos cuentan con mano de obra tulueña, incluyendo personas que resultaron afectadas por el reciente sismo y que ahora encuentran en estas obras una oportunidad laboral.
Con esta renovación, Tuluá avanza en la recuperación y mejoramiento de sus espacios públicos, con el propósito de que el Parque Franciscanos vuelva a convertirse en un punto de encuentro para la comunidad.



