Según una circular emitida por la administración departamental, de los $789.000 millones correspondientes al valor mensual de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) de los regímenes subsidiado y contributivo, únicamente se han girado $289.398 millones, dejando un faltante cercano a $500.000 millones, cuyo destino, según la Gobernación, se desconoce.
La situación afecta especialmente a los usuarios de Asmet Salud, Emssanar y Coosalud, cuyas instituciones prestadoras de servicios aseguran no contar con los recursos suficientes para continuar operando con normalidad.
Entre los casos mencionados por el Gobierno departamental se encuentran 190 pacientes de Emssanar hospitalizados en el Hospital Universitario del Valle, además de 78 pacientes en el Hospital Isaías Duarte Cancino, 133 en el Hospital San Juan de Dios y 62 en la Fundación Club Noel, quienes podrían verse afectados si continúan los problemas de financiación.
La Gobernación señaló que, de no aparecer los recursos para garantizar el funcionamiento de la red pública y privada, será inevitable el cierre de múltiples servicios, el aumento de las barreras de acceso y la afectación de pacientes que requieren atención urgente.
Ante la gravedad del panorama, el departamento solicitó la intervención inmediata del Presidente de la República, del Ministerio de Salud, de la Superintendencia Nacional de Salud y de los organismos de control para establecer el destino de los recursos pendientes y evitar una profundización de la crisis humanitaria en salud que ya fue declarada en el Valle del Cauca.
“No estamos hablando simplemente de números; estamos hablando de recursos que significan atención para pacientes, sostenibilidad para hospitales y tranquilidad para miles de familias”, enfatizó la gobernadora del departamento, Dilian Francisca Toro.



