El INCIVA es una entidad pública del Valle del Cauca encargada de la investigación y conservación del patrimonio cultural y natural, con presencia en varios municipios del departamento, entre ellos Tuluá, donde opera el Jardín Botánico.
De acuerdo con los testimonios, el hombre las contactaría de forma insistente a través de llamadas y redes sociales, enviando mensajes de contenido insinuante e incluso material obsceno. Algunas víctimas aseguran que el comportamiento ha sido reiterativo y ha generado un ambiente de temor constante.
Una de las denunciantes señaló que, pese a que las autoridades ya conocen la situación, no se evidencian avances en la investigación, lo que incrementa la preocupación, especialmente por las condiciones del lugar de trabajo, ubicado en zona rural y con amplias extensiones de terreno.
Según relataron, el funcionario continuaría ejerciendo sus labores con normalidad, situación que aumenta la sensación de vulnerabilidad entre las trabajadoras.
Aunque desde la dirección de la entidad no se ha emitido un pronunciamiento oficial, se conoció que el caso ya cursa en instancias judiciales y que incluso directivas del instituto también habrían resultado afectadas.
Las denunciantes hicieron un llamado urgente a visibilizar la situación y a garantizar su protección frente a posibles riesgos.








