Las dos afirmaron que, como feministas, consideran necesario escuchar y tomar en serio las denuncias, garantizar la protección de quienes las presentan y evitar prácticas como la burla, la revictimización y los comentarios misóginos. También insistieron en que las autoridades deben examinar los hechos con enfoque de género.
El pronunciamiento se conoció después de que la revista Semana publicara, el pasado 25 de octubre, una entrevista con Deicy Jiménez, quien aseguró que existiría una red de cerca de 40 mujeres que habrían recibido contratos con entidades estatales a cambio de favores sexuales para el político.
En la carta, Sofía y Antonella también hicieron referencia al contexto político en el que se conocen las denuncias y cuestionaron que el caso sea utilizado para promover ataques contra las mujeres o deslegitimar sus testimonios.
Sobre su vínculo familiar con el mandatario, aseguraron que confían en que atenderá los requerimientos judiciales y comparecerá ante las autoridades sin dilaciones. Sin embargo, aclararon que dar respuesta a los señalamientos es una responsabilidad que le corresponde exclusivamente a él.
Finalmente, recordaron que han cuestionado comportamientos machistas de su padre y señalaron que su relación familiar no significa renunciar a sus convicciones éticas y políticas.




