La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó que continúan las investigaciones tras la retención de un médico y una enfermera, quienes habrían sido obligados a prestar atención a integrantes de disidencias de las FARC.
“Hubo una vulneración de la misión médica por el secuestro de una enfermera y un médico. Esto es materia de investigación y aún no se conoce el motivo ni qué ocurrió exactamente”, señaló la mandataria, quien pidió respeto por la labor humanitaria del personal de salud.
En otro hecho, la Gobernación confirmó el hurto de 100 cilindros de gas que eran distribuidos en zona rural del municipio. Sin embargo, la gobernadora aseguró que la Fuerza Pública ya tendría información sobre la ubicación de los elementos y se adelantan operativos para su recuperación.
La mandataria también se refirió a la preocupación expresada por campesinos del sector, quienes solicitaron mayor seguridad ante la presencia de grupos armados ilegales. En ese sentido, anunció que se adelanta una operación militar en la Cordillera Central y confirmó la instalación de un batallón del Ejército en la zona alta de Tuluá, en un predio adquirido por la Gobernación.
Según explicó, esta medida busca fortalecer el control territorial y mejorar las condiciones de seguridad en el municipio, donde también se han registrado enfrentamientos entre estructuras como el frente Adán Izquierdo y el Frente 57.
Las autoridades reiteraron su compromiso de reforzar la seguridad en el centro del Valle del Cauca y garantizar la protección de la población civil.








