El mandatario informó que impartió instrucciones al director del INPEC, coronel Daniel Gutiérrez, para trasladar a 120 personas privadas de la libertad recluidas en Buenaventura hacia otros establecimientos penitenciarios con mayores restricciones de comunicación.
De La Espriella aseguró que la decisión busca impedir que los internos señalados de pertenecer a organizaciones criminales continúen impartiendo órdenes desde los centros de reclusión.
“Me los voy a llevar a unas cárceles en donde no entre ni la señal de la Santa Cruz”, manifestó el presidente durante su intervención pública.
El anuncio se conoció el mismo día en que las autoridades reportaron la captura de Jonathan Orobio, alias ‘Menor’, señalado como cabecilla zonal de Los Chiquillos. La detención se realizó en la comuna 10 de Buenaventura durante la Operación Poseidón, según informó el mandatario.
De acuerdo con la información divulgada por el Gobierno, Orobio tendría 12 años de trayectoria delictiva, siete anotaciones judiciales y un requerimiento por homicidio agravado. Las autoridades también lo señalan de participar en la disputa por el control territorial en la zona.
Tras la captura, De La Espriella se refirió a Los Chiquillos, Los Shottas y Los Espartanos, estructuras que, según el mandatario, serán enfrentadas mediante el sometimiento a la justicia o la acción de la Fuerza Pública.
La visita presidencial a Buenaventura hacía parte de la agenda del Gobierno para atender a las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, aunque durante la jornada también se abordaron asuntos relacionados con seguridad y control territorial.



