La sensación ocurre porque el cerebro necesita tiempo para reajustar la información que recibe de los ojos, el oído interno y los músculos, sistemas que participan en el equilibrio. El cansancio y la ansiedad pueden intensificar estas molestias.
Entre los síntomas más frecuentes están el mareo, sensación de inestabilidad, náuseas, dificultad para caminar y sensación de movimiento, además de miedo o problemas para dormir.
Una de las recomendaciones es fijar la mirada en un objeto estable para ayudar al cerebro a orientarse. También puede ser útil realizar respiraciones lentas y profundas y evitar el consumo excesivo de videos o noticias relacionadas con nuevos sismos, especialmente si aumentan la ansiedad.
Estas sensaciones pueden durar desde unas horas hasta varios días o incluso semanas. Sin embargo, si el mareo es intenso o incapacitante, aparece un dolor fuerte de cabeza, vómito persistente o confusión, es importante consultar con un profesional de salud.
Después de una emergencia como la vivida en Colombia, cuidar también la salud emocional y el descanso hace parte del proceso de recuperación.



