Durante una alocución este domingo, el mandatario afirmó que la autonomía universitaria no impide la actuación de las autoridades cuando existan circunstancias que, de acuerdo con la ley, requieran su intervención.
“La autonomía universitaria no está por encima del orden público”, aseguró De La Espriella, quien señaló que los campus no pueden convertirse en espacios al margen de la Constitución y las autoridades.
El Gobierno aseguró que el protocolo buscará diferenciar las protestas pacíficas de las actuaciones violentas. Según explicó el presidente, la protesta dentro del marco constitucional será respetada, pero no se considerarán como manifestaciones legítimas los ataques contra ciudadanos o integrantes de la Fuerza Pública, la destrucción de infraestructura o acciones relacionadas con terrorismo.
De acuerdo con el anuncio, la Policía Nacional será la primera autoridad operativa frente a este tipo de situaciones y podrá intervenir cuando se presenten las circunstancias contempladas en el protocolo.
De La Espriella sostuvo que la medida busca proteger a los estudiantes que quieren estudiar, debatir y protestar pacíficamente, mientras se persigue a quienes presuntamente utilicen los campus para preparar o ejecutar hechos violentos.
El mandatario concluyó que las universidades deben mantenerse como espacios para el conocimiento, las ideas y el debate, y no convertirse en refugios para la violencia.



