Actualmente, los hombres cuentan principalmente con preservativos, vasectomía y coito interrumpido. Ante la limitada oferta, la OMS busca ampliar las alternativas y promover una mayor participación masculina en la planificación familiar.
Los nuevos lineamientos establecen que los futuros anticonceptivos deben ser seguros, eficaces, reversibles, aceptables y accesibles. Entre las opciones que se investigan están métodos capaces de reducir la producción de espermatozoides, impedir su funcionamiento o bloquear su transporte.
La organización señaló que varios candidatos ya avanzan en investigaciones y ensayos clínicos, por lo que podrían aparecer nuevas alternativas reversibles para hombres en los próximos años.
La OMS también destacó que existe interés entre las parejas. Según estudios citados por la organización, más del 75 % de las parejas estaría dispuesta a utilizar un nuevo anticonceptivo masculino, mientras que una mayoría de mujeres consultadas manifestó confianza en que su pareja asuma esta responsabilidad.
Para la entidad, ampliar las opciones permitiría repartir de manera más equilibrada la responsabilidad anticonceptiva y ofrecer a las parejas mayores posibilidades para decidir cómo prevenir un embarazo.
El anuncio hace parte de una actualización más amplia de las recomendaciones de la OMS sobre anticoncepción, que también incorporó nuevas orientaciones para métodos femeninos.
La organización recordó además que 164 millones de mujeres que desean retrasar o evitar un embarazo no utilizan anticonceptivos, por lo que considera necesario ampliar tanto el acceso como la variedad de métodos disponibles.



