TULUÁ. Para las autoridades judiciales de esta ciudad la muerte de dos hombres en uno de los retenes de ingreso a un ingenio azucarero del centro del Valle, obedecería a un acto de intolerancia por parte de uno de los occisos, indicó el comandante de la policía del Segundo Distrito.
Los hechos, de acuerdo con las informaciones suministradas, se registraron pasadas la diez de la noche del miércoles en la entrada del ingenio por el sector de La Coralia.
Las víctimas fueron identificadas en las diligencias de inspección de los cuerpos como José Norbey Lozano Alvarado y Rusvel Márquez Morales de 47 y 36 años de edad respectivamente.
Las autoridades, quienes analizan varias hipótesis frente a este hecho, indicaron que en la escena se hallaron con un cuerpo baleado en varias oportunidades y otro con un disparo.
Las versiones recolectadas por los investigadores dan cuenta que pasadas las diez de la noche, cuando un grupo de trabajadores salía de turno y se desplazaba en uno de los buses, al llegar al retén, el guarda de turno Márquez Morales hizo descender del vehículo a Lozano Alvarado, con el pretexto de contestar una llamada telefónica.
Una vez en el cubículo Márquez le propinó a Lozano tres disparos que le causaron la muerte de manera inmediata.
De inmediato el agresor, es decir Márquez Morales, al salir del lugar y frente a los compañeros que se encontraban en el bus del transporte, con su arma de dotación, con la que segundos antes había asesinado a Lozano Alvarado, se propinó un disparo en el parietal derecho falleciendo de manera instantánea.
Este hecho alteró la tranquilidad en la ciudad luego de 15 días de absoluta calma.
Estas dos personas, quienes desde hacía algún tiempo laboraban en la vigilancia de esta factoría, se habían destacado entre sus compañeros como personas trabajadoras, responsables y alegres, señalaron varios de sus allegados y conocidos.

