Según relató la mujer, el hecho ocurrió en febrero de este año, cuando recibió varias llamadas del jardín pidiéndole que recogiera al menor porque no dejaba de llorar. Al llegar al lugar, notó que el niño presentaba fuertes molestias y posteriormente fue trasladado a un centro médico.
Allí, los especialistas confirmaron que el pequeño tenía una fractura en la pierna izquierda. “Me mostraron la radiografía y el huesito de mi hijo estaba en dos”, aseguró la madre en declaraciones entregadas a Noticias RCN.
De acuerdo con Dayana, una de las profesoras le explicó mediante mensajes que al menor “se le habían dormido las piernas” y que, al intentar levantarse de una silla, cayó de rodillas. Sin embargo, médicos que atendieron al niño señalaron que una fractura de ese nivel normalmente requiere un impacto mucho más fuerte.
Desde entonces, el pequeño permanece en recuperación y ha pasado cerca de tres meses en cama, situación que mantiene preocupada a su familia debido al riesgo de que pueda presentar afectaciones físicas permanentes.
La madre también denunció dificultades para acceder a las terapias que el menor necesita como parte de su rehabilitación. Incluso aseguró que tuvo que renunciar a su trabajo para dedicarse completamente al cuidado de su hijo.
Mientras tanto, el jardín infantil continúa funcionando con normalidad, pese a las denuncias presentadas por la familia, que ahora pide acompañamiento urgente de las autoridades y del Distrito para esclarecer lo ocurrido y garantizar la atención médica del menor.