Desde el domingo 20 de septiembre, se han registrado más de 400 movimientos sísmicos, una situación que ha llevado a numerosas familias a pasar las madrugadas fuera de sus viviendas, pese a que las autoridades han insistido en solo mantener preparada la mochila de emergencia, los documentos y un pito como elementos básicos de prevención.
Sin embargo, mientras algunos permanecen en las calles y espacios abiertos durante la noche, también han surgido iniciativas para hacer más llevaderos estos días, especialmente para los niños. La comunidad ha creado espacios en los que se reúnen para ver películas, compartir y acompañarse, buscando que los más pequeños puedan sobrellevar una situación que muchas veces no logran comprender.
La emergencia ha convertido las noches de incertidumbre en momentos de conversación, solidaridad y compañía. Vecinos que quizá antes no compartían espacios ahora permanecen juntos mientras esperan que la tierra deje de moverse.
Una situación similar ya se había visto durante otras emergencias en Colombia, cuando el miedo llevó a comunidades enteras a salir de sus casas y encontrarse en las calles, parques y espacios comunes.
Chaparral atraviesa días difíciles, pero en medio del temor también deja una imagen distinta: la de una comunidad que decidió acompañarse para resistir.
Y queda una pregunta para todos: ¿pueden las tragedias y los desastres naturales recordarnos que, aun en medio de nuestras diferencias, tenemos más razones para unirnos que para dividirnos?+
Video tomado de: La Radio de Mi Gente.



