La decisión implica que la exviceministra de las Juventudes deberá cumplir las condiciones establecidas por la justicia durante el periodo de la condena. Además, tendrá que pagar una multa cercana a los $175 millones y quedará inhabilitada para ejercer cargos o funciones públicas durante tres años.
Durante la audiencia, el juez cuestionó la conducta de Guerrero y señaló que, a su consideración, no se trató simplemente de un error, sino de una actuación consciente para acceder a un cargo de alta responsabilidad.
“Esto no se trata de un simple error. Nos encontramos en presencia de un actuar totalmente contrario al ordenamiento jurídico”, manifestó el juez.
El funcionario también recordó el esfuerzo que realizan los ciudadanos para obtener sus títulos académicos y destacó la responsabilidad que implica ocupar un cargo relacionado con las juventudes del país.
Por su parte, Guerrero aceptó los cargos y reiteró que asumirá las consecuencias de sus decisiones.
“No estoy aquí para justificarme ni para presentarme como víctima, sino para asumir con humildad las consecuencias de mis decisiones”, afirmó.
La joven también pidió perdón y aseguró que espera que su caso sea una oportunidad para demostrar un cambio de conducta. “Equivocarnos no nos exime de asumir nuestra responsabilidad. Creo en las segundas oportunidades”, concluyó.



