El hallazgo fue confirmado por el jefe del operativo de búsqueda, en coordinación con los bomberos de Mérida. Según informó el periodista venezolano Román Camacho, el menor fue encontrado entre los escombros de una residencia en Caraballeda, estado La Guaira, junto a dos familiares, quienes también fallecieron.
La noticia se conoció apenas dos días después de que Lucas cumpliera nueve años. Durante ese tiempo, sus padres mantuvieron viva la esperanza de encontrarlo con vida y compartieron emotivos mensajes en los que pedían un milagro y agradecían el apoyo recibido por miles de personas dentro y fuera de Venezuela.
El caso del menor conmovió a todo el país y movilizó a rescatistas, voluntarios y ciudadanos que siguieron de cerca las labores de búsqueda. Su historia trascendió las redes sociales y se convirtió en un símbolo de esperanza en medio de una de las peores tragedias que ha vivido Venezuela en las últimas décadas.
Con la confirmación de su fallecimiento, la familia de Lucas enfrenta ahora el dolor de la pérdida de un niño que, según sus seres queridos, se caracterizaba por su alegría, su pasión por el fútbol y la felicidad que transmitía a quienes lo rodeaban.



