La controversia surgió luego de que algunos aficionados cuestionaran la actitud de los jugadores durante el encuentro encabezado por el presidente Gustavo Petro, lo que derivó en una serie de comentarios y críticas contra varios integrantes de la Tricolor.
Ante esta situación, la Federación emitió un comunicado en el que rechazó cualquier tipo de agresión o descalificación dirigida hacia los futbolistas, sus familias y los miembros de la delegación nacional.
“La Federación reitera que su principal compromiso es velar por el bienestar integral de los integrantes de la Selección Colombia y de todas las personas que hacen parte de su entorno”, señaló la entidad.
Asimismo, la FCF recordó que la entrega de la bandera nacional corresponde a un acto protocolario e institucional que históricamente ha acompañado a las delegaciones deportivas colombianas antes de competencias internacionales de gran importancia.
“Dicho acto se desarrolla en un marco de respeto por los símbolos patrios y por las instituciones del Estado”, indicó el comunicado.
La ceremonia se realizó horas antes de que los 26 jugadores convocados y el cuerpo técnico emprendieran su viaje hacia San Diego, California, donde el equipo continuará su preparación y disputará un partido amistoso frente a Jordania antes de su debut mundialista.
Con este pronunciamiento, la Federación buscó poner fin a las críticas y reiteró su respaldo a los futbolistas que representarán al país en la Copa del Mundo 2026.
