La mentira del año. Así se podría titular lo sucedido en Buga con el presunto asesinato, tortura y empalamiento de una dama que fue noticia nacional e internacional… ¡Qué oso tan grande!
Hasta Dilian Francisca, la gobernadora, ofreció una recompensa en dinero en efectivo, el alcalde bugueño se sumó a lo ofrecido y dio otro tanto, para que el pasado miércoles Medicina Legal, la que dice la última palabra, salga a decir que falleció de muerte natural… ¡Plof!
Todo parece señalar que toda esa historia de terror divulgada a los cuatro vientos se lo inventó un familiar y todo el mundo desde médicos, policías y periodistas le añadieron su poquito… ¡Esa sí que es una verdadera bugueñada!
Ahora todo el mundo se “lava las manos” y aparece el consabido “yo no lo dije, a mí me contaron”, mejor dicho, échele tierra al asunto y tápalo… ¡Ni pa’ allá voy a mirar!
A partir de este lunes EL TABLOIDE cambió de sede. Estamos en el nuevo edificio ubicado en la carrera 33A No, 24-36 del barrio Alvernia donde los atenderemos como siempre para seguir luchando por el progreso de esta tierra que nos vio nacer hace 41 años y que ustedes sienten como de la familia… ¡Por acá los esperamos con los brazos abiertos!
En todos los municipios del departamento están redoblando las medidas para evitar que en estas navidades se sigan presentando sucesos donde resulten niños y adultos quemados por el mal uso de la pólvora. Los padres de familia deben ser los principales vigilantes para que sus hijos no manipulen estos explosivos… ¡Ojo vivo con ellos!
En Buga ya van dos quemados y en Tuluá uno y para evitar que siga subiendo esta cifra en esta Villa de Céspedes la Administración Municipal está ofreciendo una recompensa desde quinientos mil a un millón de pesos a quien denuncie dónde están vendiendo pólvora o hay una fábrica de elementos explosivos que sean desconocidos por las autoridades… ¡A ganarse esa platica pues!
Esta semana en Zarzal varios desadaptados que se movilizaban en motocicletas lanzaron varios tronantes y totes a un circo que se está presentando en dicha ciudad con tan mala suerte que uno de esos artefactos afectó un ojo de una niña de 11 años que lo perdió y la dejó con serias lesiones. No se conoce si capturaron a los responsables de este atropello… ¡Una locura!
Todavía existe en nuestro medio gente que le gusta quemar la platica con el cuento que “la plata es de ellos y que cada uno se la gasta como le dé la gana”. Lo que ignoran es que con este proceder irresponsable pueden lesionar a personas inocentes… ¡Para abrir bien los ojos!










