De acuerdo con el reporte oficial, la cifra de heridos se mantiene en 16.740 y el número de personas rescatadas continúa en 6.462, sin variaciones desde la semana pasada.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno venezolano comenzó a diseñar un plan para atender a las 17.900 personas que perdieron sus viviendas. La iniciativa, que cuenta con el respaldo de las Naciones Unidas, contempla la instalación de viviendas prefabricadas y la construcción de nuevas zonas residenciales con infraestructura diseñada para resistir futuros sismos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que un grupo de expertos ya trabaja en la identificación de los terrenos donde se levantarán estas denominadas “ciudades antisísmicas” e hizo un llamado a empresas nacionales e internacionales para acelerar la construcción de las viviendas.
Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, señaló que el organismo ya adelanta la búsqueda de recursos para financiar el proyecto y pidió flexibilizar las sanciones internacionales con el fin de facilitar la llegada de ayuda humanitaria y apoyar la recuperación económica del país.
Entretanto, Estados Unidos informó que ha destinado más de 386 millones de dólares en asistencia para atender la emergencia, recursos dirigidos a servicios médicos, alimentación, agua potable, refugios temporales y apoyo logístico para las miles de familias afectadas por la tragedia.



