Caída libre

En toda contienda política siempre se encuentran dos clases de candidatos. El que se prepara para ganar y el que lo hace para...

CahucaEn toda contienda política siempre se encuentran dos clases de candidatos. El que se prepara para ganar y el que lo hace para gobernar y aunque suena a un juego de palabras sin mucho sentido, el entender o encontrar la diferencia entre uno y otro le permitirá a usted como integrante del constituyente primario to mar una acertada decisión en las urnas.

Mi teoría sobre el tema me permite decir que el candidato que se prepara para ganar gusta de rodearse de grandes estructuras políticas, hace alianzas con tirios y troyanos, impresiona con su publicidad avasallante y la parafernalia de sus desplazamientos genera bastante tráfico y ruido.

Pero la característica más común en este tipo de candidatos es la marcada tendencia al triunfalismo, no reconoce las virtudes de los otros contrincantes y le agrega a su discurso un toque mesiánico y de redentor con el cual pretende vender la sensación que solo él tiene la vara mágica para desaparecer los problemas del país, departamento o municipio, pero eso sí no dice con mucha claridad cómo lo hará.

El candidato que se prepara para gobernar suele ser un poco mas reposado, privilegia el contacto con la gente y aunque publicita su nombre lo hace guardando el respeto por las normas vigentes y siempre le dice al elector cómo le buscará las soluciones a las problemáticas que aquejan a un sector específico.

También debo decir que ante los dos tipos de candidatos los ciudadanos asumen posturas que llaman la atención, pues algunos se dejan atrapar por la ola triunfalista y se impresionan por el poder de la publicidad y creen que si no se suben a ese tren arrollador se quedarán por fuera y como nadie quiere perder simplemente votan sin mirar en profundidad sus propuestas. Muchos de estos ciudadanos dicen en los corrillos: “Mirá que ese candidato es el de las mejores propuestas, me gusta… pero no tiene mucha gente” es decir, prevalece la montonera antes que la calidad del postulado.

Para terminar le quiero invitar a que se pregunte si su candidato a próximo alcalde en su municipio está preparado para gobernar o para ganar. Y es fácil saberlo, basta que lo escuche, lo vea o lo lea en los medios de comunicación, cuando habla en sus reuniones o cuando recorre su barrio, su vereda o corregimiento para darse cuenta. Argumente su voto, hágalo a conciencia y recuerde que si usted vota por 20, 30 o 50 mil pesos solucionará un problema personal pero su municipio y departamento lo lamentará durante los próximos cuatro años.

cahucagrande@yahoo.es

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