Aumenta a casi 3.000 la cifra de muertos por los terremotos en Venezuela

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que los sismos, de magnitudes 7,5 y 7,2, dejaron además graves afectaciones en la infraestructura. Más de 800 edificaciones sufrieron daños y al menos 190 colapsaron por completo.

Las autoridades señalaron que 16.309 personas perdieron sus viviendas, mientras que cerca de 83.800 familias han recibido asistencia humanitaria. Asimismo, se reportó el rescate de 6.462 sobrevivientes y la entrega de miles de toneladas de alimentos y ayudas a las comunidades afectadas.

En las operaciones participan más de 3.300 rescatistas internacionales, quienes trabajan junto a los organismos venezolanos en medio de casi 900 réplicas registradas desde el desastre.

Uno de los casos que más ha conmovido al país fue el rescate de Hernán Gil, un vigilante que logró sobrevivir cerca de ocho días bajo los escombros de una caseta de seguridad. Los equipos de emergencia consiguieron mantenerlo con vida suministrándole agua y oxígeno hasta lograr su extracción.

El Gobierno aseguró que todas las víctimas mortales serán plenamente identificadas y descartó la utilización de fosas comunes. Entretanto, Naciones Unidas estima que el número de personas desaparecidas podría ascender a 50.000.

La respuesta oficial ha recibido críticas por la demora en la llegada de maquinaria y equipos especializados durante las primeras horas de la emergencia. Mientras tanto, distintos países continúan enviando ayuda humanitaria y Estados Unidos mantiene operaciones de apoyo y coordinación internacional dentro del territorio venezolano.

Las autoridades venezolanas actualizaron este viernes el balance de víctimas por los dos fuertes terremotos que sacudieron el país el pasado 28 de junio. De acuerdo con el más reciente reporte oficial, 2.954 personas han fallecido y 16.592 resultaron heridas, mientras continúan las labores de búsqueda y atención a los damnificados.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que los sismos, de magnitudes 7,5 y 7,2, dejaron además graves afectaciones en la infraestructura. Más de 800 edificaciones sufrieron daños y al menos 190 colapsaron por completo.

Las autoridades señalaron que 16.309 personas perdieron sus viviendas, mientras que cerca de 83.800 familias han recibido asistencia humanitaria. Asimismo, se reportó el rescate de 6.462 sobrevivientes y la entrega de miles de toneladas de alimentos y ayudas a las comunidades afectadas.

En las operaciones participan más de 3.300 rescatistas internacionales, quienes trabajan junto a los organismos venezolanos en medio de casi 900 réplicas registradas desde el desastre.

Uno de los casos que más ha conmovido al país fue el rescate de Hernán Gil, un vigilante que logró sobrevivir cerca de ocho días bajo los escombros de una caseta de seguridad. Los equipos de emergencia consiguieron mantenerlo con vida suministrándole agua y oxígeno hasta lograr su extracción.

El Gobierno aseguró que todas las víctimas mortales serán plenamente identificadas y descartó la utilización de fosas comunes. Entretanto, Naciones Unidas estima que el número de personas desaparecidas podría ascender a 50.000.

La respuesta oficial ha recibido críticas por la demora en la llegada de maquinaria y equipos especializados durante las primeras horas de la emergencia. Mientras tanto, distintos países continúan enviando ayuda humanitaria y Estados Unidos mantiene operaciones de apoyo y coordinación internacional dentro del territorio venezolano.

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