Según versiones preliminares, el exfuncionario descendió de su camioneta blindada para hablar con un hombre que se movilizaba en motocicleta. En ese momento, el sujeto presuntamente le disparó en la cabeza, causándole la muerte en el lugar.
El secretario de Seguridad de Norte de Santander, George Quintero, anunció una recompensa de 50 millones de pesos por información que permita esclarecer el crimen. También indicó que Castellanos contaba con un esquema de protección de la UNP, pero que al parecer no estaba acompañado por sus escoltas.
Un menor de edad, quien presuntamente sería su hijo y lo acompañaba, habría resultado ileso. Entre tanto, la versión de que el atacante huyó hacia Venezuela aún no ha sido confirmada.
La Gobernación de Norte de Santander y el gobernador William Villamizar rechazaron el asesinato y pidieron celeridad en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.



