…él ha sido capaz de enfrentarse a los poderosos del dinero…”
El pasado 2 de marzo, en el Teatrino de la Casa de la Cultura “Enrique Uribe White”, se rindió homenaje a uno de los genios de la literatura latinoamericana, Daniel Andrés Caicedo Estela, con diversos actos que empezaron desde la seis de la tarde, hasta las nueve de la noche, con lleno total. Merecidísimo el recuerdo que se hizo de este grande de nuestras letras. Empezó su obra literaria desde siendo niño y a los 16 años, ya estaba en la mira de los conocedores de las letras. Andrés, escribió cuentos, guiones para cine, y teatro, poemas y novelas, la más conocida “Que viva la Música”. Esta obra ha sido traducida al Alemán, Portugués, Finlandés, Francés, Inglés e Italiano.
Enorme, es la palabra para definir el conversatorio sobre Daniel Andrés Caicedo Estela, sostenido por el Maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal, las eruditas María Elvira Bonilla Otoya y Rosario Caicedo Estela. Los conversadores recorrieron la vida cultural y personal de Daniel Andrés, con la propiedad de quien en realidad conoce. Las damas participantes precisaron que quien descubrió el genio intelectual de Caicedo, fue Gustavo Álvarez Gardeazábal.
Pero también escribo esta nota, porque al salir de la Casa de la Cultura y después de despedirme de Jaime Marín, se me acerca una persona a quien afortunadamente no conozco y me habla mal de Gardeazábal, porque presuntamente le había dicho “gamines” a los jugadores de Cortuluá.
No le di importancia, solo le dije que Gardeazábal, es universal. Y, agrego para los lectores de esta columna, que él, Gustavo, ha sido una persona capaz de enfrentarse a los poderosos del dinero, como es el caso de la novela “Los Míos”, se dice que el jurado, le dio el segundo puesto, en el Concurso Premio Novela Colombiana “Plaza y Janés” a esta novela, porque no quisieron abofetear a la oligarquía colombiana. Respecto a su obra conocida mundialmente, “Cóndores no entierran todos los días”, el Académico de la Real Academia de la Lengua Española, Antonio Tovar, dice: “En efecto, el libro de Gustavo Álvarez Gardeazábal, merece atención por dos razones: como novela, yo creo que es un logro interesante y muy representativo donde de su relativa brevedad y del tono un poco caricaturesco conque mira a los personajes y figuras; y después como síntoma de una situación no literaria, sino social e histórica, en que hay que contemplar la actual novela hispanoamericana”
Es bueno recordar que “El Divino”, fue la novela más vendida en México y, por meses ocupo el primer puesto. Todas sus obras han figurado entre las más destacadas.
La personalidad del Maestro Gardeazábal, ha cautivado a los grandes de las letras hispanas y es el escritor colombiano más leído y traducido, después de Gabriel García Márquez. No queda duda de la grandeza de Gardeazábal, quien con su pluma, ha puesto a temblar los cimientos de las iglesias.












