De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro se localizó en el océano Pacífico, frente a las costas de Guatemala y México.
Tras el movimiento telúrico, organismos de emergencia iniciaron labores de monitoreo para establecer posibles afectaciones y verificar si se registran daños materiales o personas lesionadas.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial sobre las consecuencias del terremoto. La información continúa en desarrollo.



