Según los testimonios de los vendedores, se les habría informado que la suspensión del servicio estaría relacionada con una presunta deuda de Infituluá cercana a los $40 millones con Celsia, empresa encargada del suministro de energía.
Los comerciantes aseguran que la falta de electricidad les impide desarrollar con normalidad sus actividades y que algunos productos estarían comenzando a deteriorarse por la ausencia de refrigeración.
También manifiestan que han solicitado la presencia de representantes de Infituluá para buscar una solución, pero, según afirman, hasta el momento no habrían acudido al lugar.
La situación se suma a otras dificultades que, de acuerdo con los vendedores, atraviesa actualmente el Mercaplaza, entre ellas la disminución de las ventas y lo que consideran falta de acompañamiento institucional.
Algunos comerciantes aseguran además que todavía tienen pendientes cuotas correspondientes a sus locales y expresan inquietudes sobre las condiciones establecidas en los contratos, pues sostienen que inicialmente se les indicó que no tendrían que asumir el pago de los servicios públicos.
Los vendedores piden una solución urgente que permita restablecer el servicio y evitar mayores pérdidas económicas, mientras esperan conocer una explicación oficial sobre el corte y la situación que estaría generando la suspensión.



