La especialista Carmen Hernández, de Bienestar IPS, explicó que durante las sequías muchas familias almacenan agua en tanques, baldes y otros recipientes. Si estos permanecen destapados o no se limpian con frecuencia, pueden convertirse en criaderos de mosquitos.
Para prevenir el dengue se recomienda mantener los depósitos de agua completamente tapados, lavarlos periódicamente y eliminar cualquier acumulación de agua estancada dentro y alrededor de las viviendas.
Los principales síntomas del dengue son fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos y dolores musculares y articulares.
La experta también advirtió sobre la automedicación. Ante una posible infección por dengue, se deben evitar medicamentos como ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco, debido a que pueden aumentar el riesgo de sangrado.
También recomendó utilizar sales de rehidratación oral en casos de diarrea, vómito o deshidratación y evitar el consumo de alcohol, que puede empeorar la pérdida de líquidos.
Vómitos persistentes, sangrado, dolor abdominal intenso, dificultad para respirar, deshidratación severa, somnolencia, convulsiones o alteraciones de la conciencia son señales para acudir inmediatamente a urgencias.
En menores de cinco años, cualquier fiebre persistente o deterioro del estado general debe ser valorado oportunamente por personal médico.



