El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que la actividad comenzó a incrementarse después de las 4:20 de la tarde del sábado 29 de agosto. Desde ese momento y hasta la noche, fueron detectados más de 58 sismos, relacionados principalmente con el fracturamiento de rocas dentro del edificio volcánico.
El evento de mayor magnitud llegó a 4,1, aunque el organismo aclaró que, según los análisis realizados hasta el momento, los movimientos estarían asociados al rompimiento de material sólido en profundidad y no evidenciarían movimiento de fluidos ni emisión de gases.
Pese al incremento de la sismicidad, el Puracé continúa en alerta naranja, estado que ya estaba vigente antes de esta nueva actividad.
Ante este comportamiento, las autoridades mantienen la recomendación de no ingresar a las zonas altas de los volcanes Puracé, Curiquinga y Piocollo, debido a los riesgos propios de la actividad volcánica.
El SGC continúa con el monitoreo permanente del sistema y pidió a la ciudadanía mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y de los organismos de gestión del riesgo.



