La estructura afectada representaba un peligro para los habitantes del sector y para quienes transitaban por la zona, por lo que se decidió intervenirla antes de que pudiera caer de manera inesperada.
Las labores cuentan con el apoyo de nuevos equipos especializados enviados por la Gobernación del Valle, lo que permitirá aumentar la capacidad de respuesta frente a los inmuebles que quedaron en condiciones inestables después del terremoto.
Las demoliciones se realizan de manera priorizada y bajo evaluación técnica, mientras la Alcaldía de Tuluá y la Gobernación avanzan en el retiro de estructuras que podrían generar nuevos riesgos para la comunidad.



