La comparación ha tomado fuerza porque, al igual que en la película, los colombianos han demostrado que cuando alguien necesita ayuda, todos se unen. Desde diferentes regiones del país han llegado alimentos, agua, materiales de construcción y otros elementos para las comunidades afectadas.
Una frase que resume ese espíritu y que ha vuelto a aparecer en medio de la emergencia es la que suelen repetir las abuelas: “donde come uno, comen tres”.
Más allá de la película, las imágenes de las ayudas que siguen llegando al Valle del Cauca muestran una vez más una característica que muchos colombianos reconocen como propia: la capacidad de compartir incluso en los momentos difíciles.



