Especialistas señalan que su alto contenido de fibra ayuda a que la persona se sienta satisfecha por más tiempo, lo que puede contribuir a controlar el peso. Esa misma fibra también favorece el buen funcionamiento del intestino, por lo que podría ayudar a combatir el estreñimiento.
Otro de sus beneficios es que ayuda a que el azúcar de los alimentos se absorba más lentamente, lo que favorece el control de la glucosa en la sangre y podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Además, gracias a sus antioxidantes, también contribuiría a cuidar el corazón y proteger las células del envejecimiento.
Por cada 100 gramos de pulpa, la guama aporta 59 calorías, 1,4 gramos de proteínas, 13,2 gramos de carbohidratos, 1,2 gramos de fibra, además de hierro, fósforo y vitamina C.
La fruta puede consumirse fresca o utilizarse para preparar jugos, batidos, helados y postres. En algunas regiones también se elaboran infusiones con su corteza para aliviar la diarrea o cataplasmas sobre heridas. Sin embargo, los expertos recomiendan que estos usos medicinales se hagan únicamente bajo orientación médica, ya que aún no existen estudios suficientes que confirmen su seguridad y eficacia a largo plazo.
Aunque la guama puede ser una aliada para una alimentación saludable, los especialistas recuerdan que sus beneficios se obtienen cuando hace parte de una dieta equilibrada y de hábitos de vida saludables.



