Restrepo afirmó que el principal reto será enfrentar una «tronera fiscal» cercana a los $30 billones en el presupuesto de 2027, además de un crecimiento en el gasto por servicio de la deuda y una reducción del margen para inversión pública.
«Hemos encontrado una delicadísima evolución de las finanzas públicas del país. Una tronera fiscal de casi 30 billones de pesos y unos ingresos que, a juicio de la Contraloría, no son ciertos», manifestó el vicepresidente electo, quien insistió en que será necesario adoptar medidas para racionalizar el gasto público.
El dirigente también alertó sobre la existencia de obras inconclusas o «elefantes blancos» que, según dijo, requerirían cerca de $54 billones para poder ser terminadas, además de proyectos de infraestructura que calificó como irrecuperables.
Restrepo aseguró, además, que el empalme dejó en evidencia problemas en sectores estratégicos como transporte, minas y energía, agricultura e inclusión social. Entre ellos mencionó deudas por subsidios de energía y gas, un bajo avance en la reforma agraria y recursos insuficientes para algunos programas sociales.
Las declaraciones del vicepresidente electo se producen luego de que la Contraloría General de la República advirtiera recientemente sobre un déficit superior a $30 billones en el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, un informe técnico que, según Restrepo, confirma el difícil panorama que enfrentará la nueva administración desde el próximo 7 de agosto.



