Una de las principales hipótesis que analiza la Fiscalía señala que la joven, de 21 años y con ocho meses de embarazo, habría sido secuestrada y sometida a una intervención improvisada para extraerle a la bebé antes de ser asesinada. Esta versión hace parte de los elementos que serán presentados durante la judicialización de los cinco capturados.
La necropsia también reveló la gravedad del ataque. María Camila presentaba más de 20 heridas con arma cortopunzante, principalmente en el cuello, pecho y cabeza.
Otro elemento clave apareció durante los allanamientos: las autoridades ubicaron el vehículo en el que habría sido trasladado el cuerpo. En su interior fueron encontrados rastros de sangre cuyo perfil genético correspondería a María Camila. También fue incautado un trapero que habría sido utilizado para limpiar la escena del crimen.
Medicina Legal confirmó además que los restos humanos encontrados en una zona boscosa cercana al lugar donde apareció el cuerpo de la joven corresponden a su bebé. Ahora los forenses buscan establecer las circunstancias de la muerte de la menor y aportar nuevos elementos al expediente.
Los cinco capturados son investigados por delitos como feminicidio agravado, secuestro y ocultamiento o alteración de elementos materiales probatorios.
Mientras avanza el proceso judicial, las autoridades continúan revisando cámaras de seguridad, pruebas forenses y otros elementos para reconstruir el crimen y establecer si hubo más personas involucradas.



