El anuncio fue realizado por la gobernadora Dilian Francisca Toro, en medio de las manifestaciones registradas en el norte del departamento, donde empleados del sector bloquearon vías para exigir el pago de sus sueldos y denunciar la crisis financiera que atraviesan estos centros asistenciales.
La mandataria atribuyó la situación a los retrasos en los pagos por parte de las EPS, lo que ha afectado las finanzas de los hospitales y el sustento de médicos, enfermeras, auxiliares y demás trabajadores.
“No podemos permitir que quienes cuidan la vida de los colombianos sigan enfrentando una situación tan crítica e insostenible, pero como no podemos esperar nada del Gobierno nacional, desde la Gobernación del Valle ya estamos trasladando recursos para darle $6.000 millones a los hospitales de Roldanillo, Sevilla y Zarzal”, afirmó Toro.
La Gobernadora también señaló que la crisis del sistema de salud ya tiene un impacto directo sobre pacientes y trabajadores. “Esta crisis tiene rostros humanos: los de los pacientes que esperan atención y los de quienes siguen prestando sus servicios sin contar con los recursos para sostener a sus familias”, agregó.
Según la administración departamental, la deuda acumulada que afecta a la red pública y privada de salud en el Valle supera los $7 billones, situación que también ha provocado la pérdida de cerca de 2.000 empleos relacionados con la prestación de servicios de salud.



