La propuesta fue presentada por Cartwright Weiland, alto funcionario del Departamento de Estado y responsable de la oficina antinarcóticos, durante una audiencia en el Congreso de Estados Unidos sobre el futuro de la cooperación entre ambos países.
Según explicó, estos “espacios operativos” se instalarían en zonas de difícil acceso y con escasa presencia estatal, con el objetivo de fortalecer las capacidades de la Policía Antinarcóticos y combatir organizaciones criminales y grupos considerados terroristas.
“Podríamos establecer bases operativas en territorios donde actualmente no hay control estatal. Es precisamente en esas zonas rurales donde operan muchos de estos grupos armados”, afirmó el funcionario.
El anuncio se conoce un día después de la reunión en Washington entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, en la que ambas delegaciones manifestaron su interés en ampliar la cooperación en seguridad, defensa y lucha contra el crimen organizado.
De acuerdo con Restrepo, cualquier avance en esa materia se desarrollará con respeto por la soberanía colombiana. Además, la agenda bilateral continuará en los próximos días con nuevos encuentros, entre ellos una reunión prevista en el Pentágono.



