De acuerdo con el mandatario electo, la reforma contempla la eliminación de 229 cargos y el traslado de varias funciones a ministerios y entidades que ya cuentan con competencias legales para asumirlas.
Entre los cambios anunciados está la desaparición de la Consejería para la Reconciliación Nacional y de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, cuyas funciones pasarán a los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores.
Asimismo, la Consejería Presidencial para las Regiones será reemplazada por una Gerencia de las Regiones, mientras que la Unidad de Implementación del Acuerdo Final será trasladada al Comisionado Nacional de Seguridad.
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue la eliminación de la figura del Comisionado para la Paz. “Se acaba el comisionado para la paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno”, afirmó De La Espriella.
Además, el presidente electo presentó la Plataforma Nacional de Talentos, un sistema que, según explicó, permitirá seleccionar funcionarios públicos con base en el mérito y la experiencia.



