El fallo, que se conocerá oficialmente este 16 de abril, confirma la decisión adoptada en 2021 por el Tribunal Superior de Bogotá, luego de que la Fiscalía apelara buscando que se declarara el caso como homicidio.
Sin embargo, la Corte concluyó que no existen pruebas concluyentes que permitan establecer si la muerte del estudiante fue producto de un crimen o un accidente, por lo que no es posible emitir una condena.
Uno de los puntos clave del proceso fueron las inconsistencias en la investigación, especialmente en la necropsia, donde se advirtió que algunas lesiones, como fracturas en el cráneo, pudieron haberse producido después del fallecimiento por un manejo inadecuado del cuerpo.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo la teoría de homicidio y pidió condenas contra Moreno y Quintero, mientras que la defensa argumentó falta de pruebas. Finalmente, ninguna de las hipótesis logró ser comprobada.
Con esta decisión, que llega tras más de una década de proceso judicial, el caso queda cerrado sin responsables penales, marcando uno de los episodios más controversiales en la historia reciente de la justicia colombiana.











