por: El Tabloide · 9 marzo, 2015
En Lucas 20, 25 se lee “pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” en clara mención de la justa proporción al reconocimiento de un mérito digno de tal, y eso es precisamente lo reconocible en el proyecto del alcalde, Jhon Hárold Suárez Vargas, de sus “ciudadelas educativas”. No la ha tenido fácil el alcalde porque este tipo de proyectos es bien complicado en su ejecución, empezando por el marco legal, que es muy determinante en la norma establecida en la Ley 115 del 94, cuando refiriéndose a la organización administrativa del servicio público educativo dice que “El Ministerio de Educación Nacional, en coordinación con las entidades territoriales, hará una evaluación de las jornadas existentes en los establecimientos educativos de su respectivas jurisdicciones, con el fin de reglamentar el programa y los plazos dentro de los cuales deberán ajustarse a lo dispuesto en este artículo” en referencia a las jornadas en los establecimientos educativos. No conozco el decreto del Ministerio que reglamente lo de las ciudadelas educativas.
La jornada escolar extendida a mañana y tarde también genera otro tipo de desafíos como suplir las horas faltantes en una jornada de todo un día, no son suficientes las horas extras y los municipios certificados (como Guadalajara de Buga) no están autorizados a crear nuevas plazas de docentes, entonces, ¿cómo se hace? Este es el caso de la ciudadela Colegio Académico, con poco más de 2200 estudiantes y, con toda seguridad, mantener un adecuado ambiente educativo, sin los insumos suficientes, es, por lo menos, complicado, y más ahora que Santos redujo drásticamente el presupuesto para educación en el Plan Nacional de Desarrollo. Comprendo perfectamente la magnitud de la ecuación y también que las incógnitas se irán despejando paso a paso, como en el álgebra, una de ellas, es el presupuesto municipal, que sacrifica importantes sectores de inversión social para priorizar ciudadelas.
Este comentario a propósito de la inauguración de la ciudadela rural de la vereda La María, perteneciente a la Institución Educativa Nuestra Señora de Fátima, allí el municipio adquirió un lote de 14 hectáreas donde, a decir de la dinámica rectora, licenciada Nelgy Alfary Azcárate Payán, se capacitará a nivel de técnicos en mayordomía, producción agrícola, agroindustria y medio ambiente, esto, por supuesto, en el marco de una reforma al Proyecto Educativo Institucional, PEI, donde también se incluirán las tecnologías en informática y comunicación. El alcalde incluyó al SENA como socio estratégico en este ambicioso proyecto, ojalá lo sea de verdad y este propósito educativo se cumpla (con la ayuda de los doctores Tafur y Suárez), para bien de nuestros jóvenes campesinos, pues ellos, en circunstancias difíciles, quieren es salir de su entorno, por el abandono estatal y el asedio de los violentos. delgadorivera@hotmail.com


