El cuadro dirigido por Alfredo Arias llegó a Medellín con una cómoda ventaja de 3-0 conseguida en Barranquilla y, pese a la presión ejercida por Nacional, logró administrar la serie gracias a una sólida actuación defensiva. El equipo verdolaga descontó por intermedio de Edwin Cardona, pero desperdició varias oportunidades, entre ellas un penalti fallado por Alfredo Morelos y un gol que fue anulado.
Con este nuevo título, Junior alcanzó su estrella número 12 en el fútbol profesional colombiano y se consolida como uno de los clubes más laureados del país. Además, el campeonato le aseguró un cupo en la próxima edición de la Copa Libertadores.
Tras el compromiso, el arquero Mauro Silveira destacó el trabajo colectivo del equipo y celebró la obtención de un nuevo título. El guardameta resaltó el esfuerzo de sus compañeros para sostener el resultado en una de las plazas más difíciles del fútbol colombiano.
La consagración del conjunto ‘tiburón’ se produjo en una final marcada por la intensidad y también por hechos de intolerancia en las tribunas, luego del ataque a la cabina de transmisión de Win Sports que dejó lesionado al comentarista Juan José Peláez.