por: El Tabloide · 6 enero, 2017
…decirle a los ciudadanos que no se le invierten recursos al estadio porque eso significaría dejar sin recursos otras necesidades, muestra de falta de gestión…”
Un estadio de fútbol es sin lugar a dudas el mejor embajador de una ciudad, más cuando se cuenta con un equipo en la primera división del deporte rey, de las mayorías; decirles a los ciudadanos que no se le invierten recursos al estadio Doce de Octubre porque eso significaría dejar sin recursos otras necesidades de la ciudad como pavimentos es una muestra de falta de gestión, en Colombia el noventa por ciento de los recursos públicos para inversión se manejan desde Bogotá, básicamente los municipios a través de sus alcaldes presentan proyectos a entidades de orden nacional como Coldeportes, en el caso de escenarios deportivos, y generalmente solo les corresponde a las entidades territoriales aportar una pequeña cofinanciación; en la última década los diferentes estadios de nuestro país han sido remodelados con recursos mayoritariamente de la nación; todo el año se advirtió el mal estado del máximo escenario deportivo de los tulueños y no se gestionó su arreglo, reparaciones en la grama, camerinos y luces que también pudieron haberse logrado en un esfuerzo conjunto entre los directivos del Equipo Corazón que deben hacer un esfuerzo económico y el municipio. Los beneficios de tener un equipo profesio-nal de un deporte tan popular como el fútbol en nuestro municipio no solo son materiales como la imagen del munici-pio por fuera del departamento, el co-mercio y los medios de comunicación, también tiene beneficios que son intangibles como la inspiración a los jóvenes a practicar el deporte, motivación para otras empresas de la ciudad que como la Corporación Deportivo Tuluá pretendan trascender y crear pertenencia en la gente de la ciudad. Nuestro gran Faustino Asprilla es sin duda el tulueño más reconocido a nivel nacional e internacional gracias a su gran habilidad futbolística y a su heróico recorrido por canchas del mundo entre ellas la de Parma, una ciudad del centro de Italia que tiene menos habitantes que Tuluá, pero que ha logrado que su equipo la posesione como referente del país europeo y escenario turístico por visitar; el Villareal es un equipo que pertenece a la ciudad del mismo nombre de España que no llega a cien mil habitantes pero que su equipo la hace relevante en la órbita mundial. Con gestión, humildad, ima-ginación y visión de ciudad los directivos del Equipo Corazón y el gobierno local deben potencializar las virtudes de tener un equipo de fútbol profesional y lograr un acuerdo que nos permita gozar del mejor espectáculo del mundo.





