El trabajador del centro de control de Adif en Madrid-Puerta de Atocha, quien habría autorizado al tren AVE a reanudar la marcha antes de colisionar con un convoy de Iryo, se acogió a su derecho a no declarar ante la Guardia Civil.
El operario había sido interrogado inicialmente tras el accidente, pero este viernes 30 de octubre decidió no responder a las preguntas de la Policía Judicial, en medio de las diligencias para determinar posibles responsabilidades.
Uno de los puntos clave de la investigación es la instrucción que recibió el maquinista del AVE 2080, que cubría la ruta Madrid-Sevilla. Según grabaciones difundidas por medios españoles, el centro de control le indicó desconectar el sistema de seguridad LZB y continuar con “marcha normal”, pese a que el tren Iryo permanecía detenido en la misma vía.
La avería del sistema se reportó alrededor de las 8:30 a. m. y, seis minutos después, el controlador autorizó al AVE a continuar su recorrido. La colisión ocurrió mientras el convoy avanzaba y el Iryo seguía inmovilizado.
Los investigadores analizan las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control, así como los registros de circulación y las cajas negras de ambos trenes, para reconstruir lo ocurrido y establecer por qué no se evitó el choque.



