Según explicó George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, Castellanos se encontraba en otra ciudad y decidió trasladarse en avión a Cúcuta para acompañar a su hermano, quien estaba hospitalizado y debía someterse a una intervención quirúrgica. Sus escoltas, por su parte, emprendieron el recorrido por carretera, por lo que no lo acompañaban al momento del crimen.
De acuerdo con las primeras versiones, el exfuncionario se movilizaba en una camioneta junto a su hijo cuando una motocicleta golpeó el vehículo. Al descender para hablar con los ocupantes, uno de ellos habría disparado contra él, causándole la muerte.
El menor que acompañaba a Castellanos presenció el ataque, pero resultó ileso y posteriormente quedó bajo el cuidado de sus familiares. Por respeto a su condición, no se han divulgado más detalles sobre su identidad.
Castellanos, mayor retirado de la Policía Nacional, adelantaba actividades de precampaña para aspirar a la Alcaldía de Cúcuta en 2027. A comienzos de este año renunció a su cargo como secretario de Gobierno para cumplir con la normativa electoral.
Las autoridades anunciaron una recompensa de 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables. Las circunstancias del ataque continúan bajo investigación.



