Los activos, avaluados en más de $44.900 millones, fueron intervenidos mediante operativos adelantados por el CTI en Bogotá, Cali, Jamundí, Tuluá y Sonsón. Las autoridades buscan establecer cómo estos bienes habrían sido utilizados para ocultar recursos y darles apariencia de legalidad.
Entre los bienes afectados se encuentran siete predios de la hacienda La Porcelana, en Sonsón, que en conjunto tienen una extensión de 1.083 hectáreas. En Bogotá fueron ocupados un apartamento, nueve parqueaderos, ocho oficinas y tres locales comerciales.
En Cali, las medidas recayeron sobre tres lotes, dos garajes, un local, una sociedad y dos establecimientos de comercio. En Jamundí fueron intervenidos un edificio de cuatro pisos que anteriormente funcionaba como hotel y un lote, mientras que en Tuluá quedó bajo medida un terreno.
De acuerdo con la Fiscalía, el rastreo de movimientos patrimoniales y operaciones financieras permitió identificar los activos que estarían relacionados con uno de los grupos de presuntos testaferros que habría estado al servicio de Herrera Buitrago.
La investigación también señala que la estructura habría utilizado empresas vinculadas con sectores como construcción, inmobiliario, financiero, hotelero, aeronáutico, avícola, porcícola, cambiario y juegos de suerte y azar.
Sobre los bienes fueron impuestas medidas de embargo, secuestro, suspensión del poder dispositivo y toma de posesión. Los activos quedarán bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), mientras los jueces definen su destino definitivo.



