La investigación señala que uno de los factores asociados podría ser la permanencia de muchos jóvenes en el hogar familiar. Según los datos divulgados, el 54 % de los encuestados vivía con sus padres, y entre quienes permanecían en casa, el 64 % afirmó no haber tenido relaciones sexuales durante los tres meses anteriores a la encuesta.
El estudio se enfocó en personas nacidas entre 1997 y 2012 y encontró que presentan una menor actividad sexual en comparación con generaciones de mayor edad.
Sin embargo, los resultados también señalan que tener menos encuentros sexuales no necesariamente significa una ausencia de deseo. Entre los factores mencionados para explicar esta tendencia aparecen las condiciones de vivienda y otros cambios en las dinámicas sociales de esta generación.



