Según los habitantes de la localidad, transcurridos 38 días desde la visita del vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, no se han registrado avances significativos y las promesas no se han materializado. La comunidad sigue a la espera de que el Fondo Milagro empiece a operar con soluciones reales.
Asimismo, desde varios sectores se critica la pasividad de la administración municipal, liderada por el alcalde Manuel Quintero Ceballos, respecto a la gestión de acciones puntuales como la recolección de escombros, una labor que ya fue superada en otros municipios que registraron mayores afectaciones.
De acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Sevilla, cerca de 350 comerciantes tienen sus unidades productivas paralizadas, se han perdido más de mil empleos y las pérdidas económicas son incalculables.
El turismo rural y el sector gastronómico figuran entre los más impactados por el sismo. Ante la proximidad de la temporada de fin de año —la más importante para la economía local—, los comerciantes temen afrontarla en las condiciones actuales, por lo que exigen al Gobierno nacional pasar de los anuncios a los hechos para hacer posible la recuperación del municipio.



