La decisión fue tomada a partir de las evaluaciones realizadas por ingenieros y expertos, cuyos conceptos determinaron que las estructuras no ofrecen condiciones adecuadas para continuar en pie. En el caso del mirador, el alcalde Duberney Pareja Giraldo explicó que no existe una alternativa de reparación y que los estudios orientan hacia su demolición.
La situación de la Casa del Artesano también está relacionada con sus características constructivas. Según el mandatario, se trata de una edificación antigua que no cumplía con los estándares actuales de sismorresistencia, por lo que mantenerla representaría un riesgo.
El golpe para Filandia es especialmente significativo debido al valor turístico y cultural de ambos espacios. El Mirador Colina Iluminada se convirtió durante años en uno de los principales atractivos del municipio y del Quindío, mientras que la Casa del Artesano hacía parte de las tradiciones y actividades culturales de la localidad.
Ahora, el municipio deberá avanzar en el proceso de demolición y definir cómo serán reconstruidos estos lugares. El alcalde ha señalado que la intención es que ambos espacios vuelvan a levantarse y recuperen su importancia para Filandia.
La reconstrucción, sin embargo, enfrenta dificultades. Pareja Giraldo aseguró que el municipio todavía no ha recibido recursos del Gobierno Nacional para este proceso. Mientras llegan soluciones oficiales, habitantes, comerciantes y filandeños residentes en el exterior han apoyado las labores de recuperación y remoción de escombros.
Así, detrás de la demolición de estas dos estructuras queda también el reto de reconstruir parte de los símbolos que hacen parte de la identidad de Filandia.



