La estrategia, denominada ‘Plan 3’, busca que ninguna estudiante tenga que afrontar su menstruación durante la jornada escolar sin contar con los elementos básicos para su higiene.
La iniciativa contempla la creación de un fondo rotatorio de toallas higiénicas en los colegios. El modelo funcionará de manera solidaria: quienes puedan asumir un mayor costo contribuirán a sostener el fondo, mientras que las estudiantes que no tengan recursos podrán recibir el producto sin costo.
Además del acceso a estos elementos, el programa incluirá espacios de educación sobre menstruación, cambios hormonales, cuidado y salud reproductiva, dirigidos a estudiantes, docentes y padres de familia.
María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle, explicó que la prioridad estará en las comunidades rurales, donde las dificultades económicas pueden convertirse en una barrera para acceder a productos de higiene menstrual.
El piloto se desarrollará con el acompañamiento de la Fundación Valle del Lili, que participará como Hospital Padrino. Los resultados de esta primera etapa servirán para evaluar la posibilidad de llevar el programa a más instituciones educativas del departamento.
La apuesta busca que la falta de una toalla higiénica no termine afectando la tranquilidad, la asistencia o la permanencia de las niñas en el colegio.



