Una visión de las elecciones

Las elecciones que tuvieron lugar el pasado domingo 25 de octubre del año en curso, provocan reflexiones de diferente índole. En primera instancia el ambiente...


harold moraLas elecciones que tuvieron lugar el pasado domingo 25 de octubre del año en curso, provocan reflexiones de diferente índole.

En primera instancia el ambiente de tranquilidad que en general primó en la contienda electoral, constituye un hecho que se puede mostrar a nivel internacional.

Además, dicho ambiente demuestra la práctica de valores como respeto, tolerancia, honestidad, entre otros, los mismos que contribuyeron a potenciar la mentada calma.

En segundo lugar, la asistencia significativa a las urnas indica la libertad de los ciudadanos para ejercer el derecho a elegir y ser elegidos, sustento vital de toda democracia participativa.

En tercer lugar, los comicios hicieron más visible la emergencia del pluripartidismo, como un fenómeno que vale analizar y que se ha intensificado a partir de la Constitución Política de 1991.

En efecto, este aspecto merece consideración especial, dado que por un lado se puede argu mentar que este ofrece a los electores una amplia gama de posibilidades de selección, que puede orientar la inclinación por aquella que a juicio de cada individuo mejor beneficie sus intereses personales, comunitarios, sociales, económicos, solo por mencionar algunos de estos.

Empero lo dicho, por otra parte, surge la preocupación en cuanto que la proliferación de alternativas puede de algún modo afectar la estructura de las mismas y por ende reducir las posibilidad de protección de los precitados intereses ciudadanos.

Desde luego, existen países que han acogido el pluripartidismo pero también otros, como los Estados Unidos de América, una de las potencias más fuertes del orbe, han encontrado en el bipartidismo la luz orientadora de su destino nacional y de su proyección internacional.

Ha de entenderse que con lo afirmado no se pretende privilegiar ninguno de los dos prenombrados modelos.

Más bien, con el debido respeto, se sugiere que los versados en esta materia adelanten investigaciones exhaustivas sobre el camino a seguir, ruta que incluso puede revelar otras opciones.

En todo caso, estas deben ajustarse a nuestro contexto particular, como un mecanismo que potencie la preservación de la democracia y que habilite horizontes más promisorios para todos los colombianos.


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