Esta gráfica captada en la carrera 23 entre calles 24 y 25 es una prueba de como la “costumbre se hace ley” y los dueños de carros y motos se apoderan de los espacios públicos en este caso de la vía pública la que convierten en parquedero sin importarles que con esta actitiud se reduce la movilidad en una vía que maneja un alto flujo vehicular. Será tarea de la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Movilidad y Seguridad Vial, meter en cintura a los infractores y devolverle el espacio a los ciudadanos. Una vez mas decimos que el bien particular no puede estar por encima del general.

