La situación representa más de $30.000 millones que el hospital esperaba recibir y que, de acuerdo con Torres, son fundamentales para garantizar el pago de salarios a trabajadores, profesionales y especialistas, así como la continuidad de la atención a los pacientes.
En medio de esta situación, el gerente hizo una denuncia pública y pidió a los organismos de control investigar lo que calificó como posibles hechos de corrupción. Según su versión, representantes de las tres EPS estarían condicionando la autorización de algunos desembolsos al pago de presuntas dádivas.
Torres aseguró que el HUV se ha negado a acceder a este tipo de prácticas y que esa decisión habría derivado en la suspensión de los recursos. “No tenemos por qué hacer pago de dádivas para que nos paguen el servicio que hemos prestado a la población”, afirmó.
El directivo explicó que Emssanar y Coosalud normalmente deben girar entre $11.000 y $14.000 millones cada una, mientras que Asmet Salud representa alrededor de $4.000 millones. La ausencia de estos recursos, advirtió, profundiza la crisis económica que atraviesa el principal hospital público del suroccidente colombiano.
Torres también cuestionó que posibles intereses particulares terminen afectando a los usuarios y trabajadores del sistema de salud.
“Hay rostros, hay pacientes, hay familias, hay trabajadores, profesionales y especialistas”, señaló el gerente, quien insistió en que las autoridades deben establecer si existen irregularidades y determinar responsabilidades.
Por ahora, el HUV espera que se destraben los pagos pendientes mientras avanzan las acciones correspondientes frente a las denuncias realizadas por su gerente.



