Desde el año pasado la alcaldía local puso en marcha un hogar de paso para la mujer que es violentada y funciona en la carrera 26 con calle 27 y aunque el número de denuncias aumenta, son pocas las que acuden a este sitio.

Así lo dio a conocer Francisco Girón Ocampo, secretario de Bienestar Social quien dijo que la creación de la casa responde a un mandato legal que está siendo desaprovechado.
“La norma contempla que una mujer que sea violentada física, sexual o sicológicamente debe ser protegida al menos las 48 horas siguentes a la denuncia y ese es el espíritu de casa que está abierta las 24 horas” explicó Girón Ocampo.
De acuerdo con el funcionario, en Tuluá se reciben de 15 a 20 denuncias de maltrato al mes, pero solo dos o tres mujeres acuden al sitio.
“La idea es que las mujeres conozcan que hay una casa para ellas y que en caso de agresión se alejen del entorno violento y acudan a este lugar donde recibirán atención profesional” indicó.
