El cuerpo fue encontrado en una zona de matorrales cercana a la autopista R-2, a unos seis kilómetros del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Debido al avanzado estado de descomposición, las autoridades ordenaron pruebas de ADN para confirmar oficialmente la identidad.
La mujer había sido vista por última vez durante una escala en Madrid, cuando viajaba desde Ibiza hacia Colombia. Según la investigación, Orlinda presentaba deterioro cognitivo y habría salido desorientada del aeropuerto, siendo captada caminando por carreteras cercanas.
Las autoridades indicaron que la principal hipótesis apunta a una muerte por causas naturales, posiblemente por deshidratación o golpe de calor, ya que no se evidencian signos de violencia.
Tras el hallazgo, familiares cuestionaron los protocolos de seguridad aeroportuaria, al considerar que no hubo acompañamiento adecuado pese a la condición vulnerable de la pasajera.
La Embajada de Colombia en España acompaña el proceso forense, mientras la comunidad colombiana en Madrid lamenta el desenlace de una búsqueda que se extendió por casi un año.











