Esta postal que a diario vemos por las calles Tulueñas refleja el espíritu de trabajo de los vallecaucanos, el amor de pareja, donde la mujer en estado de gestación lo acompaña en la recolección de inservibles para sostener a la familia y para atenuar el sol, usa una descolorida sombrilla que alguien de buen corazón le donó.
Personas como estas nos enseñan que la vida no es fácil, pero mientras haya ganas y se tenga un buen corazón Dios tendrá que ayudarlos a encontrar la felicidad y un buen vivir.










